Las mujeres tendemos a obsesionarnos con partes específicas de nuestro cuerpo que nos molestan. Todas tenemos algo que quisiéramos cambiar, que hemos cambiado, o que no mostramos a nadie.
Hay mujeres que llegan a tal grado que no pueden hacer el amor con la luz prendida, o no se quitan la ropa frente a sus parejas por pena de mostrar ciertas partes de su cuerpo que les desagradan.
Generalmente estas partes son lonjitas, arrugas, celulitis, depósitos de grasa, etc. Todo lo que se vea “poco estético” a nuestros ojos ( y de las miles de revistas de moda) debe ser escondido.
En ActitudFEM creemos que muchas mujeres nos preocupamos demás por cosas que tal vez no tienen tanta importancia. Sí, es muy importante mantener una buena alimentación, hacer ejercicio e intentar mejorar lo que no nos gusta, pero hay ciertas cosas que no podemos cambiar, como la genética, o de las que debemos sentirnos orgullosas, como las estrías por embarazo.
Con esto en mente, le preguntamos a nuestros amigos y colaboradores cercanos qué tanto se fijan ellos en esas partes del cuerpo femenino que a nosotros nos trauman. Checa lo que nos dijeron:

