Si el 2011 lo pasaste sumida en la depresión, brincando de un hombre inútil a otro, sin poder creer que ese imbécil al que le estabas “haciendo el favor” te haya botado por su secretaria que mastica chicle con la boca abierta, y seriamente considerando el lesbianismo, lo que necesitas es una limpia.
No queremos que te metas a un mercado a que te soben con un huevo y te ahúmen con incienso, pero en ocasiones el deshacerte de los malos recuerdos y ponerte como meta empezar de nuevo, es justo lo que necesitas.
Así que si tu año fue terrible en el amor, reúnete con tus amigas, compra una botella de Lambrusco por persona, muchos chocolates y junta aquellos recuerdos de los que te quieras deshacer.
1. Quema Salvia
Todo ritual debe tener un poco de aroma mágico. Usa una ramita de salvia o cualquier otra planta que huela bien. Usa un encendedor para prender la puntita de la rama y apágala para que quede sólo su aroma (de preferencia sobre el fregadero de la cocina, por si las dudas).
Usa este incienso improvisado para la puerta de tu casa, tu cocina y el cajón de los condones mientras repites en voz alta: “Nunca más”.
2. Recorta las fotos
Junta todas las cartas, fotos y boletos de cine. Córtalos en pedacitos muy pequeños y con el confeti de malos recuerdos ve a un lugar alto (una montaña, un mirador o, si vives cerca del mar, al malecón) y déjalos ir.
Deja que el viento, el mar o incluso la cañería de tu departamento se lleve los malos recuerdos.
3. Bórralo de tu vida
Si aún no lo haces, es momento de depurar tus contactos de Facebook; borrarlo a él y a todos sus amigos, quita su número de tu celular, bloquea su Twitter, cierra tu MySpace y deshazte del Fotolog. Debes limpiar cualquier red social en la que compartías algo con él, Tuenti, Pinterest, Hi5…
Es muy importante para seguir adelante dejar de mirar al pasado. No podrás concentrarte en lo bueno por venir cuando todo lo que ves es qué tan padre se la pasó tu ex en Acapulco con la secre.
4. El desquite
Saca toda la mala energía de tu cuerpo de forma física. Viste un cojín con ropa de tu ex (una playera funciona perfecto) y, ¡dale duro! Písalo, patéalo, sácale el relleno. Descarga tu ira en algo que puedas agredir, sin daño físico, hasta que te canses.
5. La promesa
No se trata sólo de deshacernos de ellos, sino de mejorarnos a nosotras mismas. Piensa en todas las cosas que dejaste de hacer por él y promete retomarlas. Fírmalo como decreto con el resto de tus amigas y aplícate para hacerlo una realidad.
Ya sea que tu propósito sea perder esos kilos de más o regresar a la escuela, busca formas de sentirte mejor contigo misma y esto provocará que atraigas a mejores personas.
Ahora sí, a disfrutar la fiesta. Regálense entre ustedes cosas que puedan usar solas, brinden, canten y pásensela bien. No te preocupes, mejores momentos están por llegar.

